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“Dios no me ha llamado a tener éxito. El me llamo a ser fiel”

Sep 6, 2016   //   by padre   //   Blog  //  No Comments

madreteresadecalcuta

“El fruto del silencio es la oración.
El fruto de la oración es la fe.
El fruto de la fe es el amor.
El fruto del amor es el servicio.
El fruto del servicio es la paz.”Sta. Teresa de Calcuta.

TESTIMONIO DE QUIENES

LA CONOCIERON DE CERCA

“En la vida de las religiosas el amor de Jesús era siempre puesto en práctica”. “Durante la oración de la mañana, a las 5 a.m., ella era siempre era la primera en llegar a la capilla para demostrar a Jesús cuánto lo amaba”

“Después de la oración y la Misa ella estaba preparada para ayudar a todos. Dedicaba todo el tiempo a dar instrucciones a las hermanas de cómo vivir en modo práctico esta experiencia de espiritualidad, de abandono frente al Señor”

“Cada vez que fallábamos en algo ella siempre nos animaba a continuar. Yo siempre he sentido esta cercanía de ella, siempre nos llevaba más cerca de Jesús y de la Virgen María”.

“es justo que Madre Teresa se canonizada en este Año de la Misericordia porque ella era consciente de la misericordia de Dios y de la pobreza”.

“Este Año nos recuerda que frente a Dios todos buscamos misericordia, somos como mendicantes que tenemos necesidad de amor, perdón y misericordia”.

“ella se confesaba regularmente al menos una vez a la semana”. “No lo veía como una rutina, sino como importante este encuentro de la misericordia. Conocía las debilidades humanas y debo decir que era particularmente agradecida por el hecho de que sus pecados y debilidades podían ser perdonados gracias al amor de Dios”.

“su sonrisa era el mejor regalo para Jesús y para nosotras mismas. La gente al ver esta sonrisa no tenÍa tristeza en el corazón y entendían que de ella derivaba una esperanza y amor por el Señor”.

Sobre cómo vivía su pobreza, “era muy sencilla, muy atenta a no tener nada en particular, nada extra”. “Era siempre muy obediente y si el médico le prescribía las medicinas ella obedecía las indicaciones”.

“Ella pensaba que todos hemos sido creado para amar y ser amados” y esto “lo demostraba a las personas”.

Un amor que se dona gratuitamente

Ago 8, 2016   //   by padre   //   Blog  //  No Comments

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Reconocer a Jesús y reconocernos en Él son las tareas que como cristianos debemos vivir como muestra de nuestra fe, para dar respuesta a su interrogante: «¿Quién dice la gente que soy yo?» (L 9, 18), y asumir los compromisos que adquirimos por su amor misericordioso.

Al fijar la mirada en Cristo, reconocernos el rostro misericordioso del Padre, cuyo “amor se ha hecho ahora visible y tangible en toda la vida de Jesús. Su persona no es otra cosa sino amor. Un amor que se dona gratuitamente. Sus relaciones con las personas que se le acercan dejan ver algo único e irrepetible. Los signos que realiza, sobre todo hacia los pecadores, hacia las personas pobres, excluidas, enfermas y sufrientes llevan consigo el distintivo de la misericordia. En Él todo habla de misericordia. Nada en Él es falto de compasión” (Misericordiae Vultus, 8)

Al reconocer su amor también debemos reconocernos en Él, por ello advierte San Pablo  “todos son hijos de Dios por la fe en Cristo Jesús” (Gál 3, 26). Así la fe nos abre un espacio de encuentro con la misericordia de Dios para vivirla y compartirla con los demás, porque ser hijos de Dios también nos hace participes de su misión.

De manera personal, cada quien, debe responder a la pregunta de Cristo, no solo con palabras sino también con la fe y las buenas obras que gritan al mundo que Jesús es un amor que se dona gratuitamente. Y exige renunciar a las vanidades para seguirle: «El que quiera venir detrás de mí, que renuncie a sí mismo, que cargue con su cruz cada día y me siga» (Lc 8, 23). cf.(RV)

Tras las Huellas del P. LUIS QUERBES

May 3, 2016   //   by padre   //   Blog  //  No Comments

LQ

EL PAPA FRANCISCO DECLARA VENERABLE AL P. LOUIS QUERBES
Oct 3, 2019 | ANUNCIOS

Queridos hermanos y hermanas,

Me es muy grato informarles que el Postulador para la Causa del Padre Querbes, Mons. Paolo Rizzi, nos ha informado que la sesión ordinaria de Cardenales y Obispos miembros de la Congregación para las Causas de los Santos se ha reunido el 1 de octubre de 2019 en Roma. En ese encuentro establecieron que el Siervo de Dios Luis Querbes vivió en un grado poco común pero heroico todas las virtudes de la fe, la esperanza, la caridad, la fortaleza, la justicia, la prudencia, la templanza, así como los consejos evangélicos.

Por lo tanto, el 2 de octubre el Papa Francisco autorizó a la Congregación para las Causas de los Santos a promulgar el decreto correspondiente en su nombre, declarando Venerable al Padre Luis Querbes. Este anuncio fue hecho en Roma hoy, 3 de octubre de 2019. El decreto oficial sobre las virtudes heroicas del Padre Querbes será publicado en unos 10 días y cuando lo recibamos será publicado para ustedes. Sé que se unen a mí para celebrar esta maravillosa noticia y dar gracias a Dios por el ejemplo de la vida y el testimonio del Padre Querbes.

El decreto del Papa Francisco abre el camino a la beatificación. Sin embargo, para ello necesitaremos el reconocimiento de un milagro por la intercesión del Venerable Padre Louis Querbes. Unámonos nuestras oraciones en la búsqueda de la intercesión del Padre Querbes.

Atentamente en Viator y Querbes,

Robert M. Egan, CSV
Superior General

© GENERAL DIRECTION OF THE CLERICS OF ST VIATOR · 2019 – All rights reserved

Luis Querbes, un hombre inspirador, que frente a las dificultades de la época que le correspondió vivir, fue capaz de superar todos los obstáculos, y hacer suya la misión de vivir,  profundizar y celebrar la fe, dejándonos como herencia  la Congregación de los Clérigos de San Viator, que como buenos caminantes (viator= caminante) han ido de continente en continente llevando la Buena Nueva del Evangelio, el amor a la liturgia y a los altares y trasmitiendo el mensaje de  su fundador, para que en todo  Adorado y amado sea Jesús.

Te invito a conocerlo.

EDITORIAL EN RV. El amor por la verdad es el punto de encuentro fundamental entre el derecho y la pastoral

May 3, 2016   //   by padre   //   Blog  //  No Comments

IMG_0728“El discernimiento espiritual busca reconocer la presencia del Espíritu de Dios en la realidad humana y cultural. De ahí la obligación de los pastores de discernir bien las situaciones. No se trata de adecuar una pastoral a la doctrina, sino de no arrancar a la doctrina el sello pastoral original y constitutivo. El amor por la verdad es el punto de encuentro fundamental entre el derecho y la pastoral. La verdad no es abstracta y se integra en el itinerario humano y cristiano de cada uno de los fieles. Por eso, la preocupación pastoral por las situaciones de la vida real de las personas y de las familias no debe ser interpretada como una contraposición respecto al derecho”.

“La ayuda para la lectura de “La alegría del amor”, que se escribió antes de la publicación de esta Exhortación de Francisco, dice que “la preocupación pastoral no debe ser interpretada como una contraposición respecto al derecho. Por el contrario: el amor por la verdad es el punto de encuentro fundamental entre el derecho y la pastoral. La verdad no es abstracta y se integra en el itinerario humano y cristiano de cada uno de los fieles. Esta pastoral no es ni siquiera una mera aplicación práctica contingente de la teología. No se trata de adecuar una pastoral a la doctrina, sino de no arrancar a la doctrina el sello pastoral original y constitutivo”. G. Ortiz sj.

Vayan a Galilea…

Mar 31, 2016   //   by padre   //   Blog  //  No Comments

mujeres-en-el-sepulcroTodo empezó en Galilea.

Es el momento de alejarse de Jerusalén, que resultaba peligrosa, es el momento de relajarse y descansar, es el momento de la añoranza, del vacío, de la noche. Pero de nuevo Jesús se hará presente para iluminar la noche y para llenar el vacío. El resucitado es el crucificado, es Jesús de Nazaret, el Ungido de Dios, con la fuerza del espíritu. Aquel que pasó haciendo el bien, y curando a los oprimidos. A este, Dios Padre lo lleva junto a sí, glorificándolo y constituyéndolo primogénito del mundo nuevo, del Reino de Dios. El es el camino. Por eso, para ver a Jesús resucitado no hay que ir a la tumba, sino a Galilea, al lugar de la llamada a sus discípulos, donde el primer milagro en las bodas de Canaan, el anuncio del reino de las Bienaventuranzas, de los cojos que andan y los ciegos que comienzan a ver, de las parábolas, del pan para todos, del llamar a Dios Padre, del retirarse a orar, de la tempestad calmada, del primer envío del día a día, de la pregunta clave a Pedro y que se nos hará a todos nosotros: ”¿me amas? ”. Id a Galilea, allí me veréis.

“Amoris laetitia”

Mar 31, 2016   //   by padre   //   Blog  //  No Comments

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“Amoris laetitia”. La Exhortación Apostólica Post-Sinodal del Papa Francisco será presentada el viernes 8 de abril.

“Amoris laetitia” es el título de la Exhortación Apostólica Post-sinodal del Papa Francisco sobre el amor en la familia.

Amoris Laetitia PDF

 

 

“Misericordia quiero y no sacrificio”. Las obras de misericordia en el camino jubilar

Feb 16, 2016   //   by padre   //   Blog  //  No Comments

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Texto completo en español del Mensaje del

Santo Padre Francisco para la Cuaresma 2016:

“Misericordia quiero y no sacrificio” (Mt 9,13). 

Las obras de misericordia en el camino jubilar

1. María, icono de una Iglesia que evangeliza porque es evangelizada

En la Bula de convocación del Jubileo invité a que «la Cuaresma de este Año Jubilar sea vivida con mayor intensidad, como momento fuerte para celebrar y experimentar la misericordia de Dios» (Misericordiae vultus, 17). Con la invitación a escuchar la Palabra de Dios y a participar en la iniciativa «24 horas para el Señor» quise hacer hincapié en la primacía de la escucha orante de la Palabra, especialmente de la palabra profética. La misericordia de Dios, en efecto, es un anuncio al mundo: pero cada cristiano está llamado a experimentar en primera persona ese anuncio. Por eso, en el tiempo de la Cuaresma enviaré a los Misioneros de la Misericordia, a fin de que sean para todos un signo concreto de la cercanía y del perdón de Dios.

María, después de haber acogido la Buena Noticia que le dirige el arcángel Gabriel, María canta proféticamente en el Magnificat la misericordia con la que Dios la ha elegido. La Virgen de Nazaret, prometida con José, se convierte así en el icono perfecto de la Iglesia que evangeliza, porque fue y sigue siendo evangelizada por obra del Espíritu Santo, que hizo fecundo su vientre virginal. En la tradición profética, en su etimología, la misericordia está estrechamente vinculada, precisamente con las entrañas maternas (rahamim) y con una bondad generosa, fiel y compasiva (hesed) que se tiene en el seno de las relaciones conyugales y parentales.

2. La alianza de Dios con los hombres: una historia de misericordia

El misterio de la misericordia divina se revela a lo largo de la historia de la alianza entre Dios y su pueblo Israel. Dios, en efecto, se muestra siempre rico en misericordia, dispuesto a derramar en su pueblo, en cada circunstancia, una ternura y una compasión visceral, especialmente en los momentos más dramáticos, cuando la infidelidad rompe el vínculo del Pacto y es preciso ratificar la alianza de modo más estable en la justicia y la verdad. Aquí estamos frente a un auténtico drama de amor, en el cual Dios desempeña el papel de padre y de marido traicionado, mientras que Israel el de hijo/hija y el de esposa infiel. Son justamente las imágenes familiares —como en el caso de Oseas (cf. Os 1-2)— las que expresan hasta qué punto Dios desea unirse a su pueblo.

Este drama de amor alcanza su culmen en el Hijo hecho hombre. En él Dios derrama su ilimitada misericordia hasta tal punto que hace de él la «Misericordia encarnada» (Misericordiae vultus, 8). En efecto, como hombre, Jesús de Nazaret es hijo de Israel a todos los efectos. Y lo es hasta tal punto que encarna la escucha perfecta de Dios que el Shemà requiere a todo judío, y que todavía hoy es el corazón de la alianza de Dios con Israel: «Escucha, Israel: El Señor es nuestro Dios, el Señor es uno solo. Amarás, pues, al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma y con todas tus fuerzas» (Dt6,4-5). El Hijo de Dios es el Esposo que hace cualquier cosa por ganarse el amor de su Esposa, con quien está unido con un amor incondicional, que se hace visible en las nupcias eternas con ella.

Es éste el corazón del kerygma apostólico, en el cual la misericordia divina ocupa un lugar central y fundamental. Es «la belleza del amor salvífico de Dios manifestado en Jesucristo muerto y resucitado» (Exh. ap. Evangelii gaudium, 36), el primer anuncio que «siempre hay que volver a escuchar de diversas maneras y siempre hay que volver a anunciar de una forma o de otra a lo largo de la catequesis» (ibíd., 164). La Misericordia entonces «expresa el comportamiento de Dios hacia el pecador, ofreciéndole una ulterior posibilidad para examinarse, convertirse y creer» (Misericordiae vultus, 21), restableciendo de ese modo la relación con él. Y, en Jesús crucificado, Dios quiere alcanzar al pecador incluso en su lejanía más extrema, justamente allí donde se perdió y se alejó de Él. Y esto lo hace con la esperanza de poder así, finalmente, enternecer el corazón endurecido de su Esposa.

3. Las obras de misericordia

La misericordia de Dios transforma el corazón del hombre haciéndole experimentar un amor fiel, y lo hace a su vez capaz de misericordia. Es siempre un milagro el que la misericordia divina se irradie en la vida de cada uno de nosotros, impulsándonos a amar al prójimo y animándonos a vivir lo que la tradición de la Iglesia llama las obras de misericordia corporales y espirituales. Ellas nos recuerdan que nuestra fe se traduce en gestos concretos y cotidianos, destinados a ayudar a nuestro prójimo en el cuerpo y en el espíritu, y sobre los que seremos juzgados: nutrirlo, visitarlo, consolarlo y educarlo. Por eso, expresé mi deseo de que «el pueblo cristiano reflexione durante el Jubileo sobre las obras de misericordia corporales y espirituales. Será un modo para despertar nuestra conciencia, muchas veces aletargada ante el drama de la pobreza, y para entrar todavía más en el corazón del Evangelio, donde los pobres son los privilegiados de la misericordia divina» (ibíd., 15). En el pobre, en efecto, la carne de Cristo «se hace de nuevo visible como cuerpo martirizado, llagado, flagelado, desnutrido, en fuga… para que nosotros lo reconozcamos, lo toquemos y lo asistamos con cuidado» (ibíd.). Misterio inaudito y escandaloso la continuación en la historia del sufrimiento del Cordero Inocente, zarza ardiente de amor gratuito ante el cual, como Moisés, sólo podemos quitarnos las sandalias (cf. Ex 3,5); más aún cuando el pobre es el hermano o la hermana en Cristo que sufren a causa de su fe.

Ante este amor fuerte como la muerte (cf. Ct 8,6), el pobre más miserable es quien no acepta reconocerse como tal. Cree que es rico, pero en realidad es el más pobre de los pobres. Esto es así porque es esclavo del pecado, que lo empuja a utilizar la riqueza y el poder no para servir a Dios y a los demás, sino parar sofocar dentro de sí la íntima convicción de que tampoco él es más que un pobre mendigo. Y cuanto mayor es el poder y la riqueza a su disposición, tanto mayor puede llegar a ser este engañoso ofuscamiento. Llega hasta tal punto que ni siquiera ve al pobre Lázaro, que mendiga a la puerta de su casa (cf. Lc 16,20-21), y que es figura de Cristo que en los pobres mendiga nuestra conversión. Lázaro es la posibilidad de conversión que Dios nos ofrece y que quizá no vemos. Y este ofuscamiento va acompañado de un soberbio delirio de omnipotencia, en el cual resuena siniestramente el demoníaco «seréis como Dios» (Gn 3,5) que es la raíz de todo pecado. Ese delirio también puede asumir formas sociales y políticas, como han mostrado los totalitarismos del siglo XX, y como muestran hoy las ideologías del pensamiento único y de la tecnociencia, que pretenden hacer que Dios sea irrelevante y que el hombre se reduzca a una masa para utilizar. Y actualmente también pueden mostrarlo las estructuras de pecado vinculadas a un modelo falso de desarrollo, basado en la idolatría del dinero, como consecuencia del cual las personas y las sociedades más ricas se vuelven indiferentes al destino de los pobres, a quienes cierran sus puertas, negándose incluso a mirarlos.

La Cuaresma de este Año Jubilar, pues, es para todos un tiempo favorable para salir por fin de nuestra alienación existencial gracias a la escucha de la Palabra y a las obras de misericordia. Mediante las corporales tocamos la carne de Cristo en los hermanos y hermanas que necesitan ser nutridos, vestidos, alojados, visitados, mientras que las espirituales tocan más directamente nuestra condición de pecadores: aconsejar, enseñar, perdonar, amonestar, rezar. Por tanto, nunca hay que separar las obras corporales de las espirituales. Precisamente tocando en el mísero la carne de Jesús crucificado el pecador podrá recibir como don la conciencia de que él mismo es un pobre mendigo. A través de este camino también los «soberbios», los «poderosos» y los «ricos», de los que habla el Magnificat, tienen la posibilidad de darse cuenta de que son inmerecidamente amados por Cristo crucificado, muerto y resucitado por ellos. Sólo en este amor está la respuesta a la sed de felicidad y de amor infinitos que el hombre —engañándose— cree poder colmar con los ídolos del saber, del poder y del poseer. Sin embargo, siempre queda el peligro de que, a causa de un cerrarse cada vez más herméticamente a Cristo, que en el pobre sigue llamando a la puerta de su corazón, los soberbios, los ricos y los poderosos acaben por condenarse a sí mismos a caer en el eterno abismo de soledad que es el infierno. He aquí, pues, que resuenan de nuevo para ellos, al igual que para todos nosotros, las lacerantes palabras de Abrahán: «Tienen a Moisés y los Profetas; que los escuchen» (Lc 16,29). Esta escucha activa nos preparará del mejor modo posible para celebrar la victoria definitiva sobre el pecado y sobre la muerte del Esposo ya resucitado, que desea purificar a su Esposa prometida, a la espera de su venida.

No perdamos este tiempo de Cuaresma favorable para la conversión. Lo pedimos por la intercesión materna de la Virgen María, que fue la primera que, frente a la grandeza de la misericordia divina que recibió gratuitamente, confesó su propia pequeñez (cf. Lc 1,48), reconociéndose como la humilde esclava del Señor (cf. Lc 1,38).

Vaticano, 4 de octubre de 2015

Fiesta de San Francisco de Asís

El Papa en la clausura del año de la Vida Consagrada

Feb 5, 2016   //   by padre   //   Blog  //  No Comments

MisaPapaVC16Ciudad del Vaticano, 2 de febrero 2016 (Vis).-Publicamos hoy amplios extractos del discurso que el Santo Padre improvisó ayer en el Aula Pablo VI para los participantes en el Jubileo de la Vida Consagrada para los que esta tarde celebrará la misa de clausura del Año de la Vida Consagrada en la basílica de San Pedro.

”Había preparado un discurso para esta ocasión sobre los temas de la vida consagrada y sus tres pilares; hay otros, pero tres son los más importantes: Profecía, proximidad y esperanza.

”Religiosos y religiosas, es decir hombres y mujeres consagrados al servicio del Señor, que siguen en la Iglesia este camino de una pobreza fuerte, de un amor casto que les lleva a una paternidad y a una maternidad espiritual para toda la Iglesia. Y una obediencia … que no es militar, no, no; esa es disciplina, otra cosa – una obediencia de entrega del corazón. Y esta es la profecía. “Pero ¿ tu no tienes ganas de hacer esto o lo otro? ” – “Sí, pero de acuerdo a las reglas que tengo que hacer esto. Y de acuerdo con a las disposiciones esto otro. Y si no veo algo claro, hablo con el superior, con la superiora y, después del diálogo, obedezco.”

Esta es la profecía, contra la semilla de la anarquía, que siembra el diablo. La profecía es decir a la gente que hay un camino de felicidad, de grandeza, un camino que te llena de alegría, que es el camino de Jesús. Es la manera de estar cerca de Jesús. La profecía es un don, es un carisma que se debe pedir al Espíritu Santo: ”Que yo sepa decir esa palabra, en el momento adecuado; que haga esta cosa en el momento adecuado; que toda mi vida sea una profecía”.

”La otra palabra es cercanía. Hombres y mujeres consagrados, pero no para alejarse de la gente y tener todas las comodidades, sino para acercarse y entender la vida de los cristianos y de los no cristianos, los sufrimientos, los problemas, las muchas cosas que sólo se entienden si un hombre y una mujer consagrados se hacen prójimos. La vida consagrada no es un estado que me hace mirar a los otros con desapego…. La vida consagrada debe llevar a la cercanía con la gente: la cercanía física, espiritual, conocer a la gente… Pero el primer prójimo de un consagrado o una consagrada es su hermano o hermana de la comunidad. Y debe ser una proximidad buena, con amor. Que es también una forma de alejarse de los chismes, del terrorismo de los chismes. Porque el que chismorrea es un terrorista en su comunidad porque lanza, como una bomba, una palabra contra éste o aquella y se aleja. El apóstol Santiago decía que tal vez la virtud humana y espiritual más difícil era la de dominar la lengua…”Pero Padre, ¿si se trata de un defecto, de algo que corregir?”. Pues se lo dice a la persona: usted tiene esta actitud que me molesta, o no está bien. Y si no es conveniente – porque a veces no es oportuno? se lo dice a la persona que puede arreglarlo, que puede resolver el problema y a nadie más….”Pero ¿en el Capítulo ?”. ¡Ahí sí! En público, todo lo que se siente se tiene que decir; porque hay una tentación de no decir las cosas en el capítulo, y luego fuera: “¿Has visto la priora?, ¿Has visto el superior?”. Pero ¿porque no lo has dicho en el Capítulo? … ¿Está claro? Son virtudes de cercanía”.

”Y la esperanza. Y os confieso que me cuesta mucho ver la disminución de las vocaciones. Cuando recibo a los obispos y les pregunto: “¿Cuántos seminaristas tienen?” – “4, 5 “. Cuando, en vuestras comunidades religiosas ? masculinas o femeninas? tenéis un novicio, una novicia, dos … y la comunidad envejece… Cuando hay monasterios, grandes monasterios… en los que hay solo o cuatro o cinco monjitas ancianas… Y todo esto hace que me venga una tentación que va contra la esperanza: “Pero, Señor, ¿qué sucede? ¿Por qué las entrañas de la vida consagrada se han vuelto tan estériles? “. Algunas congregaciones hacen el experimento de la “inseminación artificial”. ¿Qué hacen? Acogen… “Pero sí, ven, ven”… Y luego hay una serie de problemas allí dentro… ¡Se debe acoger con seriedad! Se debe discernir si se trata de una verdadera vocación y ayudarla a crecer. Y creo que contra la tentación de perder la esperanza, que nos da esta esterilidad, debemos rezar más…Y rezar sin cansarnos…”Nuestra congregación necesita hijos, nuestra congregación necesita hijas…”. El Señor que es tan generoso no faltará a su promesa. Pero tenemos que pedírselo. Tenemos que llamar a la puerta de su corazón. Porque hay un peligro – y esto es muy feo , pero tengo que decirlo – cuando una congregación religiosa ve que no tiene hijos y nietos, y está empezando a ser cada vez más pequeña, se apega al dinero. Y sabéis que el dinero es el estiércol del diablo. Cuando no pueden tener la gracia de tener vocaciones e hijos, piensan que el dinero salvará la vida ; y piensan en la vejez: Que no falte ésto, que no falte aquello … Y así no hay esperanza. La esperanza está solamente en el Señor. El dinero no te la dará nunca”.

”Y muchas gracias por lo que hacéis. Las personas consagradas – cada una con su propio carisma. Y quiero subrayar lo que hacen las religiosas. ¿Cómo sería la Iglesia si no hubiera monjas? Ya lo dije una vez: Cuando se va al hospital, a los colegios, a las parroquias, a los barrios, a las misiones,… Hombres y mujeres que dieron su vida …Cuando vas al cementerio y ves que hay tantos misioneros religiosos y tantas monjas muertos a los 40 años porque contrajeron enfermedades, fiebres de esos países.., quemaron su vida … Uno dice: ¡Estos son santos, estas son semillas! Debemos decirle al Señor que baje un poco a estos cementerios para ver lo que hicieron nuestros antepasados y nos dé más vocaciones porque las necesitamos”.

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